Una campana extractora es el electrodoméstico que aspira los humos, vapores, grasas y olores que genera la cocción para expulsarlos al exterior o filtrarlos y devolverlos limpios a la cocina. Su capacidad se mide en metros cúbicos por hora (m³/h) y las hay decorativas, de isla, integrables y hasta integradas en la propia placa.
Elegir campana parece sencillo hasta que te plantas delante del catálogo: potencias que van de 220 a más de 800 m³/h, anchos de 60 o 90 cm, versiones de vidrio negro, blanco o acero inoxidable, control táctil o por gestos… y un dato que casi nadie mira y que lo cambia todo, el ruido. En esta guía ponemos orden con datos reales del catálogo de campanas extractoras de Merkimarket para que aciertes a la primera. Todas las referencias citadas corresponden a modelos disponibles en la tienda.
Datos clave antes de elegir
- Unidad de potencia: el caudal de aspiración se expresa en m³/h; a más m³/h, más capacidad para «limpiar» el aire de la cocina.
- Regla rápida: multiplica el volumen de tu cocina (largo × ancho × alto) por 10-12 renovaciones a la hora para saber los m³/h mínimos que necesitas.
- Tipos principales: decorativa (mural), de isla, integrable o telescópica (bajo mueble) e integrada en la placa.
- Dos modos de funcionamiento: extracción al exterior (lo ideal) o recirculación con filtros de carbono activo.
- Anchos habituales: 60 y 90 cm; la campana debe ser, como mínimo, tan ancha como la placa.
- Eficiencia energética: conviven clases desde la B hasta la A++ en el catálogo; la etiqueta influye en el consumo real.
- El ruido importa: se mide en decibelios (dB(A)) y marca la diferencia entre una campana que usarás y otra que evitarás encender.
Con esto ya tienes el mapa; ahora vamos por partes.
Cuántos m³/h necesitas de verdad
Es la primera pregunta y la más importante, porque una campana con poca potencia no elimina los olores por bonita que sea. El cálculo es sencillo: mide tu cocina, obtén su volumen en metros cúbicos y multiplícalo por el número de renovaciones de aire recomendadas por hora.
- Calcula el volumen: largo × ancho × alto de la estancia. Por ejemplo, una cocina de 3 × 2,5 × 2,7 m son unos 20 m³.
- Aplica las renovaciones: se recomiendan entre 10 y 12 renovaciones por hora en cocinas cerradas. 20 m³ × 12 = 240 m³/h como mínimo.
- Suma margen si cocinas mucho o en abierto: en cocinas abiertas al salón o con mucho uso, sube a 15 renovaciones. Y si trabajas en recirculación, cuenta con un 30-40 % más de caudal porque el aire pasa por el filtro de carbono.
Traducido al catálogo: para una cocina pequeña y bien ventilada puede bastar un modelo de 350 m³/h, mientras que para una cocina amplia o abierta conviene apuntar a los 650-800 m³/h. La campana de 60 cm en vidrio negro con succión de 800 m³/h y clase A++ es un buen ejemplo de potencia holgada para el hogar medio español.

Tipos de campana extractora
Más allá de la potencia, el tipo determina dónde y cómo se instala. Estas son las familias que encontrarás:
| Tipo | Cómo es | Para quién | Anchos típicos |
|---|---|---|---|
| Decorativa (mural) | A la vista, adosada a la pared, en vidrio o acero | La opción más común; cuando la campana también decora | 60 y 90 cm |
| De isla | Colgada del techo sobre una isla de cocina | Cocinas con la zona de cocción en el centro | 38-90 cm |
| Integrable / telescópica | Oculta bajo un mueble alto, se extrae para usarla | Quien busca discreción y máximo aprovechamiento | 60 cm |
| Integrada en placa | La aspiración va incorporada en la propia placa de inducción | Cocinas de diseño sin campana a la vista | 80 cm (placa) |
Las decorativas son las reinas del catálogo, con acabados en vidrio negro, blanco y acero inoxidable. Las de isla, como los modelos de 38 cm con filtros de carbono, resuelven las cocinas con península o isla central. Y para quien no quiere ver la campana, la aspiración integrada en la placa —como en la placa de inducción TotalFlex80 con campana integrada— extrae los vapores desde la propia superficie de cocción.

Extracción o recirculación: la decisión que cambia el filtro
Toda campana funciona de una de estas dos maneras, y elegir bien te ahorra disgustos:
Extracción (salida al exterior). El aire cargado se expulsa fuera de la vivienda por un conducto. Es el modo más eficaz porque elimina de verdad humedad, calor y olores. Requiere un tubo de evacuación hasta una salida al exterior o a un shunt de ventilación.
Recirculación (filtrado). Cuando no hay salida posible, la campana filtra el aire con filtros de carbono activo y lo devuelve a la cocina. Es la solución para pisos sin conducto, pero pierde algo de eficacia frente a la humedad y obliga a sustituir los filtros de carbono cada pocos meses. Muchos modelos del catálogo son aptos para ambos modos y se sirven preparados para recirculación.
Un apunte práctico: los filtros metálicos que retienen la grasa son lavables y, en la mayoría de campanas, aptos para el lavavajillas. Los de carbono, en cambio, no se lavan: se cambian.
El ruido: el dato que casi nadie mira
Una campana potente que suena como un secador acaba apagada. El ruido se mide en decibelios ponderados A (dB(A)) y crece con la velocidad de aspiración. A modo orientativo, en la velocidad mínima una campana doméstica suele moverse en torno a 45-55 dB(A), mientras que a máxima potencia o con la función booster activada puede superar los 65 dB(A).
| Nivel de ruido | Sensación | Uso recomendado |
|---|---|---|
| 45-55 dB(A) | Conversación tranquila | Velocidades bajas, cocina de diario |
| 55-65 dB(A) | Ruido de fondo notable | Velocidad media, cocciones con vapor |
| Más de 65 dB(A) | Alto, molesto a largo plazo | Booster puntual para frituras o mucho humo |
La lectura útil es esta: busca una campana que te dé el caudal que necesitas sin tener que ir siempre a la velocidad máxima. Así trabajarás en el rango silencioso la mayor parte del tiempo y reservarás el booster para los momentos de mucho humo.
Eficiencia energética y consumo
Como el resto de electrodomésticos, las campanas llevan etiqueta energética, y en el catálogo conviven clases desde la B hasta la A++. La diferencia la marcan sobre todo el motor y la iluminación: los modelos A++ montan motores más eficientes e iluminación LED de bajo consumo, que además dura mucho más que los antiguos halógenos. Si quieres entender qué mide exactamente esa etiqueta, te ayudará nuestra guía sobre cómo leer la etiqueta energética.
La campana de acero inoxidable con clase A++ y función booster es un ejemplo de este equilibrio: potencia alta cuando la necesitas y consumo contenido en el uso diario.

Medidas y compatibilidad con la placa
La regla de oro: la campana debe ser, como mínimo, tan ancha como la placa de cocción. Si tu placa mide 60 cm, la campana no debería bajar de 60 cm; si tienes una placa de 80-90 cm o cocinas mucho a fuego vivo, gana una de 90 cm, que «captura» mejor los humos en los laterales. En cuanto a la altura de instalación, el fabricante suele recomendar entre 65 y 75 cm sobre una placa de inducción o vitrocerámica, y algo más sobre gas. Colocarla demasiado alta le resta eficacia; demasiado baja, estorba y se ensucia antes.
Si estás renovando toda la cocina, merece la pena pensar la campana junto con el resto de electrodomésticos y la distribución. Nuestra guía de cocinas modernas: estilos, distribución y materiales te da el contexto para que todo encaje.
Cómo elegir tu campana extractora en 5 pasos
- Calcula los m³/h. Volumen de la cocina × 10-12 renovaciones (×15 si es abierta o trabajas en recirculación). Ese es tu caudal mínimo.
- Decide el modo. ¿Tienes salida al exterior? Extracción. ¿No la tienes? Recirculación con filtros de carbono.
- Elige el tipo y el ancho. Decorativa, de isla, integrable o integrada en placa; y nunca más estrecha que tu placa.
- Mira el ruido y la eficiencia. Prioriza modelos que den tu caudal en velocidades intermedias y con buena clase energética (A o superior).
- Cierra el acabado. Vidrio negro, blanco o acero inoxidable, a juego con la placa y el resto de la cocina.
¿Listo para comparar modelos? Entra en el catálogo completo de campanas extractoras y filtra por ancho y potencia. Y si tu proyecto incluye cambiar también los fuegos, te interesa la comparativa de placa de inducción, vitrocerámica o gas.
Preguntas frecuentes sobre campanas extractoras
¿Cuántos m³/h necesita una campana extractora?
Multiplica el volumen de tu cocina (largo × ancho × alto) por 10-12 renovaciones a la hora. Una cocina de 20 m³ pide unos 240 m³/h como mínimo; en cocinas abiertas o en modo recirculación conviene subir el caudal un 30-40 %.
¿Qué es mejor, campana de extracción o de recirculación?
La extracción al exterior es más eficaz porque expulsa humedad, calor y olores fuera de la vivienda. La recirculación con filtros de carbono es la alternativa cuando no hay conducto de salida, aunque obliga a cambiar esos filtros cada pocos meses.
¿Cuántos decibelios hace una campana silenciosa?
En velocidad baja, una campana doméstica suele situarse en torno a 45-55 dB(A). Lo ideal es elegir una que te dé el caudal necesario sin llegar siempre a la velocidad máxima, reservando el booster (por encima de 65 dB(A)) para momentos puntuales.
¿La campana tiene que ser del mismo ancho que la placa?
Como mínimo. Para una placa de 60 cm, una campana de 60 cm; si tienes placa de 80-90 cm o cocinas mucho, una de 90 cm captura mejor los humos. Nunca elijas una campana más estrecha que la zona de cocción.
Artículo redactado por el equipo editorial de Merkimarket. Datos técnicos (potencias, medidas, acabados y clases energéticas) tomados de las fichas del catálogo de campanas extractoras de Merkimarket. Los rangos de precio y la disponibilidad pueden variar; consulta cada ficha para la información vigente en España.



