Para cambiar el grifo de la cocina solo necesitas cerrar las llaves de paso bajo el fregadero, vaciar la presión abriendo el grifo, desconectar los latiguillos del grifo viejo, aflojar la tuerca de fijación desde abajo, retirarlo, colocar el grifo nuevo con su junta, apretarlo y volver a conectar los flexibles comprobando que no haya fugas.
Cambiar el grifo de la cocina es una de esas reparaciones que parecen cosa de fontanero y que, en la mayoría de los casos, puedes resolver tú mismo en menos de una hora. Si tu grifo gotea, pierde caudal o simplemente quieres renovar el fregadero con un modelo más actual, esta guía te lleva paso a paso: qué herramientas necesitas, cómo cerrar el agua sin sustos, cómo soltar el grifo viejo y cómo dejar el nuevo instalado y sin fugas. Todas las referencias de producto que citamos están tomadas del catálogo real de grifería de cocina de Merkimarket.
Datos clave antes de empezar
- Dificultad: media-baja; es una tarea de bricolaje asumible sin experiencia previa.
- Tiempo estimado: entre 30 y 60 minutos si no hay complicaciones de acceso.
- Herramientas básicas: llave inglesa o llave fija, llave de grifos (de vaso largo), cubo, trapos y, a veces, un destornillador.
- Repuestos habituales: latiguillos flexibles nuevos y cinta de teflón; el grifo nuevo suele traer sus juntas.
- Imprescindible: cerrar las llaves de paso o la llave general antes de tocar nada.
- Tipo de grifo: la mayoría de cocinas montan un monomando de fijación central; el recambio es casi siempre compatible.
Con esto en mente, vamos a ordenar la tarea. Primero las herramientas, luego el paso a paso y, por último, cómo elegir bien el grifo de recambio.
Herramientas y materiales que vas a necesitar
Antes de meterte debajo del fregadero, reúne todo para no tener que salir corriendo a mitad de faena. Lo esencial es poco: una llave inglesa o un juego de llaves fijas para las tuercas de los latiguillos, y una llave de grifos (una llave de vaso larga y estrecha) para la tuerca de fijación que sujeta el grifo por debajo, que suele estar en un hueco incómodo. Añade un cubo o una bandeja baja para recoger el agua que queda en las tuberías, varios trapos, una linterna o frontal y, si tu grifo lleva embellecedor atornillado, un destornillador.
En cuanto a materiales, lo más recomendable es aprovechar el cambio para montar latiguillos flexibles nuevos —son baratos y evitan fugas por caucho reseco— y tener a mano cinta de teflón para sellar las roscas. El grifo nuevo normalmente incluye su junta de goma, la pletina de apoyo y la tuerca o el sistema de anclaje; revisa la caja antes de empezar.

Cómo cambiar el grifo de la cocina paso a paso
Este es el núcleo de la guía. Sigue el orden y no te saltes el cierre del agua: es el error que más desastres provoca.
- Cierra el agua. Localiza las llaves de paso o de escuadra bajo el fregadero (una para el agua fría y otra para la caliente) y ciérralas girándolas en sentido horario. Si no las tienes o no cierran bien, corta la llave general de la vivienda.
- Libera la presión. Abre el grifo viejo en caliente y en frío para que salga el agua que queda en el circuito. Cuando deje de gotear, la red está despresurizada.
- Coloca el cubo y desconecta los latiguillos. Pon el cubo debajo. Con la llave inglesa, afloja las tuercas que unen los latiguillos del grifo a las llaves de paso. Saldrá un poco de agua residual; por eso el cubo y los trapos.
- Suelta la tuerca de fijación. Desde debajo del fregadero, usa la llave de grifos para aflojar la tuerca (o las tuercas) que aprietan el grifo contra la encimera. Es el paso más incómodo por el espacio; una linterna ayuda mucho.
- Retira el grifo viejo. Una vez suelto, tira de él hacia arriba desde la parte superior del fregadero. Aprovecha para limpiar la zona de apoyo: suele acumular cal y restos de junta.
- Prepara el grifo nuevo. Enrosca los latiguillos nuevos en el grifo (apriétalos con la mano y da un cuarto de vuelta con la llave, sin pasarte) y coloca la junta de goma en la base.
- Monta el grifo nuevo. Pasa los latiguillos por el orificio del fregadero e introduce el grifo en su sitio. Oriéntalo recto y, desde abajo, coloca la pletina y aprieta la tuerca de fijación hasta que quede firme y sin holgura.
- Conecta a las llaves de paso. Enrosca el latiguillo de agua fría a su llave y el de caliente a la suya. Aplica teflón si la rosca no lleva junta propia y aprieta sin forzar.
- Abre el agua y comprueba fugas. Abre despacio las llaves de paso y revisa todas las uniones con un trapo seco: si se moja, aprieta un poco más. Deja correr el agua un minuto y vigila la zona durante las horas siguientes.
Si en el paso 9 no aparece ninguna gota, has terminado. Es tan sencillo como parece cuando el acceso acompaña.
Qué grifo de recambio elegir
Aprovechar el cambio para mejorar el grifo es lo más inteligente. Antes de comprar, mira tres cosas: el tipo de caño (fijo, giratorio o extraíble), el acabado y el cartucho. La mayoría de modelos actuales son monomando con cartucho cerámico, el estándar que garantiza un cierre suave y sin goteos. Esta tabla resume las opciones más habituales:
| Tipo de grifo | Ventaja principal | Ideal para | A tener en cuenta |
|---|---|---|---|
| Caño alto giratorio | Mucho espacio bajo el caño para ollas | Uso diario y fregaderos amplios | Comprueba que no choque con un mueble alto detrás |
| Extraíble (doble jet) | Ducha extensible para aclarar y limpiar | Fregaderos grandes y familias | Algo más de precio; muy práctico |
| Caño flexible | Se orienta en cualquier dirección | Cocinas pequeñas y versátiles | El muelle o flexo requiere limpieza periódica |
| Abatible | Se pliega para caber bajo la ventana | Fregaderos delante de ventana | Menos altura libre con el caño abatido |
En el catálogo encontrarás desde modelos sencillos de caño alto, como el grifo de caño alto Kenia de Imex, hasta extraíbles con difusor doble chorro, como el grifo extraíble Bonn de Imex. Si quieres comparar tipos y caños con calma antes de decidir, te vendrá bien nuestra guía de compra de grifos de cocina.

Comprueba la compatibilidad con tu fregadero
El 90 % de los grifos de cocina domésticos usan una fijación central estándar a través de un único orificio en el fregadero o la encimera, de modo que el recambio suele encajar sin problema. Aun así, confirma dos medidas antes de comprar. La primera es el diámetro del orificio: lo normal son 35 mm, y casi todos los grifos traen una pletina que absorbe pequeñas diferencias. La segunda es el grosor del fregadero o la encimera donde apoya el grifo, porque la varilla roscada de fijación tiene que ser lo bastante larga para atravesarlo.
Si tu grifo actual tiene dos entradas de agua con latiguillos propios, el cambio es directo. Si en cambio es muy antiguo y va empalmado con tubo rígido, quizá necesites adaptadores o cambiar las llaves de escuadra; en ese caso merece la pena valorar ayuda profesional. Para elegir un fregadero a juego o cambiarlo en el mismo proyecto, revisa la gama de grifería y accesorios de cocina disponibles.
Errores frecuentes al cambiar el grifo
La mayoría de problemas tras un cambio no vienen del grifo, sino de pequeños descuidos fáciles de evitar:
- No cerrar bien el agua. Cerrar solo una llave o confiar en una de escuadra que ya no cierra es la causa número uno de inundaciones. Ante la duda, corta la general.
- Apretar demasiado. Pasar de rosca las tuercas de los latiguillos o la de fijación daña las juntas y provoca justo la fuga que querías evitar. Firme, pero sin forzar.
- Reutilizar latiguillos viejos. El caucho se reseca; un flexo nuevo cuesta poco y evita un goteo lento difícil de detectar.
- Olvidar la junta de la base. Sin la junta de goma entre el grifo y el fregadero, el agua salpicada se filtra al mueble inferior.
- No comprobar fugas con calma. Algunas pérdidas aparecen solo con presión o tras unos minutos; revisa las uniones en seco antes de dar por terminada la faena.
Cuándo conviene llamar a un profesional
El cambio estándar está al alcance de cualquiera, pero hay situaciones en las que compensa recurrir a un fontanero. Si las llaves de paso están agarrotadas y no cierran, si la instalación es antigua y usa tubería rígida de plomo o cobre sin llaves individuales, o si al desmontar descubres roscas pasadas o corrosión en las conexiones, la intervención se complica y un mal apriete puede acabar en una fuga importante. También es razonable delegar si vas a montar un grifo con ósmosis, sensor o toma de agua filtrada, que añaden conexiones adicionales. En el resto de casos, con las herramientas de esta guía y algo de paciencia, el trabajo es perfectamente asumible en casa.
Mantenimiento para que dure
Una vez instalado, unos gestos sencillos alargan años la vida del grifo. Límpialo con un paño suave y agua; evita estropajos y productos abrasivos que rayan el acabado, sobre todo en negro mate, oro cepillado y otros colores. Si notas que sale menos agua, el culpable casi siempre es el aireador (la boquilla de la punta del caño): desenróscalo, retira la cal con vinagre y vuelve a montarlo. Y si con el tiempo el monomando empieza a gotear o cuesta moverlo, lo habitual no es cambiar el grifo entero, sino sustituir el cartucho cerámico, una pieza económica. Para ese tipo de reparación puede ayudarte nuestra guía sobre cómo arreglar un grifo que gotea.

Preguntas frecuentes
¿Puedo cambiar el grifo de la cocina yo mismo?
Sí. En la mayoría de cocinas el grifo va con fijación central y latiguillos flexibles, así que basta con cerrar el agua, soltar las conexiones y la tuerca de anclaje, y montar el nuevo. Es una tarea de bricolaje de dificultad media-baja que se resuelve en menos de una hora.
¿Cuánto se tarda en cambiar un grifo de cocina?
Entre 30 y 60 minutos si el acceso bajo el fregadero es cómodo y las llaves de paso cierran bien. Si hay que cambiar también los latiguillos o las llaves de escuadra, o el espacio es muy reducido, puede alargarse algo más.
¿Necesito cerrar el agua de toda la casa?
No siempre. Si tienes llaves de paso individuales bajo el fregadero y cierran correctamente, basta con cerrarlas. Solo tendrás que cortar la llave general si no hay llaves de paso o si están agarrotadas y no sellan.
¿Qué grifo de recambio me compro?
Uno monomando con cartucho cerámico y fijación central estándar, que es compatible con casi cualquier fregadero. Elige el tipo de caño según tu uso: caño alto giratorio para ollas, extraíble si quieres ducha, o abatible si el fregadero va bajo una ventana.
Artículo redactado por el equipo editorial de Merkimarket. Las referencias de producto (tipos de caño, acabados y cartuchos) están tomadas de las fichas del catálogo de grifería de cocina de Merkimarket. Los precios y la disponibilidad pueden variar; consulta cada ficha para la información vigente en España.



