Etiqueta energética de electrodomésticos: escala de eficiencia de la A a la G explicada

La etiqueta energética es la ficha oficial de la Unión Europea que clasifica cada electrodoméstico en una escala de eficiencia de la A (más eficiente) a la G (menos eficiente), e informa del consumo en kWh, el ruido y otros datos verificables. Desde marzo de 2021 usa una escala renovada, sin los antiguos «A+++».

Cuando comparas dos electrodomésticos, el precio de la etiqueta del escaparate no cuenta toda la historia: lo que de verdad marca la diferencia a lo largo de los años es lo que consume cada aparato. Esa información está, de forma resumida y comparable, en la etiqueta energética. Aprender a leerla en treinta segundos es la mejor herramienta para no equivocarte al elegir una lavadora, un frigorífico o un lavavajillas. En esta guía te explicamos qué significa cada dato, cómo se traduce en euros y qué mirar en las fichas reales del catálogo de electrodomésticos de Merkimarket.

Datos clave de la etiqueta energética

  • Qué es: etiqueta obligatoria de la UE que clasifica la eficiencia energética de un producto y muestra su consumo.
  • Escala actual: de la A (más eficiente) a la G (menos eficiente), en vigor desde marzo de 2021.
  • Consumo: se expresa en kWh —por año en frío, por 100 ciclos en lavado— para poder comparar modelos.
  • Código QR: enlaza con la base de datos oficial europea EPREL, donde figuran los datos verificados del modelo.
  • Otros datos: ruido en decibelios y su clase (A–D), capacidad, consumo de agua y programas eco.
  • Clases habituales hoy: muy pocos aparatos alcanzan la A; en frío es normal ver clases D y E en modelos de buena relación calidad-precio.
  • Garantía: mínimo legal de tres años para consumidores en España, además de la garantía del fabricante.

Con esto ya puedes descifrar cualquier etiqueta; a continuación lo desarrollamos punto por punto.

Qué es la etiqueta energética y por qué cambió en 2021

La etiqueta energética nació para que cualquier comprador pudiera comparar el gasto de dos aparatos sin ser ingeniero. Durante años usó una escala que empezaba en A y fue creciendo hacia arriba con los famosos A+, A++ y A+++, porque la tecnología mejoró tanto que casi todo acababa en la parte alta y dejaba de distinguir. Para arreglarlo, en marzo de 2021 la Unión Europea reescaló la etiqueta de varias familias de producto —frigoríficos, congeladores, lavadoras, lavavajillas y pantallas— a una escala limpia de A a G, más exigente.

El efecto práctico es que una nevera que antes lucía un «A++» pasó a mostrar una D o una E sin haber cambiado por dentro. No es que el aparato consuma más: es que la vara de medir se volvió más dura y se dejó margen (la A) para las tecnologías que aún están por llegar. Por eso hoy es perfectamente normal encontrar buenos electrodomésticos en clases intermedias.

Cómo leer la etiqueta paso a paso

La etiqueta parece cargada, pero se lee siempre en el mismo orden. Estos son los pasos:

  1. Mira la letra y su color. Es la clase de eficiencia, de la A (verde) a la G (roja). La flecha negra señala en qué peldaño está el modelo que tienes delante.
  2. Lee el consumo en kWh. Es el número grande bajo la escala. En frío se da por año; en lavado, por 100 ciclos del programa eco. Es el dato que puedes convertir en euros.
  3. Comprueba los pictogramas inferiores. Según el aparato, verás capacidad en litros o kilos, litros de agua por ciclo, duración del programa y clase de centrifugado.
  4. Fíjate en el ruido. Aparece en decibelios (dB) junto a su clase (de la A a la D). Importa mucho en cocinas abiertas y pisos pequeños.
  5. Escanea el código QR. Te lleva a la ficha oficial del modelo en la base de datos europea EPREL, con los datos registrados por el fabricante.

Campana extractora de 90 cm con control táctil, uno de los electrodomésticos que llevan etiqueta energética

Qué significa cada clase de la A a la G

La escala resume en una sola letra el rendimiento energético del aparato. Esta es la lectura rápida de cada peldaño:

Clase Color Qué significa Dónde la encuentras hoy
A Verde Máxima eficiencia; muy poco consumo Reservada a lo más puntero; aún escasa
B Verde claro Eficiencia alta Gama alta de lavado y lavavajillas
C Amarillo verdoso Eficiencia buena Lavadoras y lavavajillas equilibrados
D Amarillo Eficiencia media, consumo contenido Frigoríficos combi de buena relación precio
E Naranja Eficiencia media-baja Frigoríficos y congeladores accesibles
F Naranja fuerte Eficiencia baja Modelos básicos de entrada
G Rojo La menos eficiente de la escala Producto muy básico o antiguo

En el catálogo verás esta lógica en producto real: un frigorífico combi de 250 litros con tecnología inverter se clasifica en clase D, mientras que un congelador horizontal de 99 litros aparece en clase E. Son clases intermedias hoy perfectamente normales en frío, donde alcanzar la A o la B todavía dispara el precio.

De la clase a los euros: cuánto ahorras de verdad

Aquí está la pregunta que importa. El consumo en kWh de la etiqueta se convierte en dinero con una cuenta sencilla: multiplica los kWh anuales por el precio que pagas por kWh en tu factura. Si un frigorífico declara, por ejemplo, 180 kWh al año y tu tarifa ronda los 0,15 €/kWh, ese aparato te cuesta unos 27 € anuales de electricidad; otro que consuma 260 kWh te costará cerca de 39 €. La diferencia son unos 12 € al año.

Parece poco, pero un frigorífico funciona las 24 horas durante 10 o 15 años. Esos 12 € anuales se convierten en 120–180 € a lo largo de su vida útil, y en electrodomésticos de mucho uso la brecha entre una clase y otra puede ser mayor. La regla práctica: en aparatos que están siempre enchufados (frío) o que usas a diario, subir de clase suele compensar aunque el precio de compra sea algo mayor; en aparatos de uso esporádico, el ahorro tarda mucho más en notarse.

Ojo con un matiz importante en lavado: desde 2021 el consumo de lavadoras y lavavajillas se expresa por 100 ciclos del programa eco, no por año. Para comparar con tu realidad, calcula cuántas coladas haces a la semana y proyéctalo. Y usa el programa eco: es más largo, pero es justo el que mide la etiqueta y el que menos gasta.

Lavadora Bolero DressCode de 12 kg, con consumo medido por 100 ciclos del programa eco

El código QR y la base de datos EPREL

Desde el rediseño de 2021, todas las etiquetas incluyen un código QR en la esquina superior. No es decorativo: al escanearlo llegas a la ficha del modelo en EPREL, el registro europeo de productos para el etiquetado energético. Allí figuran los datos que el fabricante ha declarado y registrado oficialmente, lo que te permite contrastar que lo que dice la caja coincide con lo registrado ante la Unión Europea. Es la forma más fiable de verificar un modelo antes de comprarlo y de comparar dos aparatos con los mismos criterios, sin depender solo del folleto comercial.

Más allá de la letra: los datos que suelen decidir la compra

La clase manda, pero no es lo único útil de la etiqueta. Merece la pena mirar tres datos más:

El ruido. Se indica en decibelios y con una clase de la A a la D. En un frigorífico o una campana que conviven con el salón, la diferencia entre 38 y 45 dB se nota mucho por la noche. Es un dato que la etiqueta te da gratis y que muchos compradores ignoran.

El agua. En lavadoras y lavavajillas, la etiqueta recoge el consumo de agua por ciclo. Un aparato eficiente en electricidad pero manirroto con el agua encarece la factura por otra vía, así que conviene mirar las dos cifras juntas.

La capacidad real. La eficiencia se mide en relación al tamaño. Un frigorífico grande en clase E puede tener sentido para una familia numerosa, mientras que para una persona sola casi siempre compensa un aparato más pequeño y mejor clasificado. Ajusta la capacidad a tu uso antes de obsesionarte con la letra.

Cómo usar la etiqueta para elegir bien en 4 pasos

  1. Filtra primero por tamaño y tipo. Decide litros o kilos según tu hogar; comparar clases entre aparatos de tamaños distintos no tiene sentido.
  2. Compara la clase dentro de la misma categoría. Entre dos frigoríficos combi parecidos, una D frente a una E sí es una comparación justa.
  3. Traduce el kWh a euros. Multiplica por tu precio de la luz y proyéctalo a la vida útil del aparato; ahí verás si compensa pagar más de entrada.
  4. Remata con ruido y agua. A igualdad de clase, deja que estos datos y las funciones desempaten. La ficha de cada producto los detalla.

Frigorífico combi de 250 litros con tecnología inverter y clase energética D

¿Listo para aplicarlo? Explora el catálogo de electrodomésticos de Merkimarket y compara clases sobre producto real. Si estás renovando la zona de lavado, te ayudará nuestra guía sobre cómo elegir lavadora según capacidad, carga y consumo; y si dudas con la cocina, la comparativa entre placa de inducción, vitrocerámica o gas también pone el foco en el gasto real.

Preguntas frecuentes sobre la etiqueta energética

¿Por qué mi frigorífico nuevo es clase D o E si antes eran A++?
Porque en marzo de 2021 la Unión Europea reescaló la etiqueta a una escala de A a G más exigente y eliminó los «A+». El aparato no consume más: simplemente se mide con una vara más dura, con la A reservada a tecnologías aún por llegar.

¿Cuánto puedo ahorrar subiendo de clase energética?
Depende del uso. En aparatos siempre enchufados, como el frigorífico, la diferencia de consumo entre clases contiguas puede suponer entre 100 y 200 € a lo largo de su vida útil. Multiplica los kWh de la etiqueta por tu precio de la luz para calcular tu caso concreto.

¿Para qué sirve el código QR de la etiqueta?
Enlaza con EPREL, la base de datos oficial europea, donde figuran los datos registrados del modelo. Te permite verificar y comparar aparatos con criterios homogéneos antes de comprar.

¿El consumo de la lavadora es por año o por lavado?
Desde 2021 se indica por 100 ciclos del programa eco, no por año. Para estimar tu gasto, calcula cuántas coladas haces y proyéctalo; y usa el programa eco, que es el que mide la etiqueta.


Artículo redactado por el equipo editorial de Merkimarket. La información sobre la escala y el funcionamiento de la etiqueta energética corresponde a la normativa de la Unión Europea vigente; las clases citadas están tomadas de las fichas reales del catálogo de Merkimarket. El consumo y el ahorro dependen de cada modelo y de tu tarifa eléctrica; consulta la etiqueta de cada producto para la información vigente en España.

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